🧉 Cómo curar tu mate (y no fallar en el intento)
Curar el mate sirve para sellar los poros de la calabaza o la madera, evitar que se generen hongos y, de paso, sacarle ese saborcito amargo a "nuevo" para que solo resalte el gusto de tu yerba favorita.
Acá te explicamos cómo hacerlo de forma fácil:
1. El ritual de inicio 🌿
Llená tu mate nuevo con yerba usada (la que te quedó del mate anterior está perfecta). Si no tenés, usá yerba nueva, pero humedecela un poquito con agua tibia (antes de ponerla dentro del mate).
2. Paciencia de cebador ⏳
Dejalo descansar 24 horas. Sí, sabemos que tenés ganas de estrenarlo ya, ¡pero aguantá que vale la pena!
3. Raspá con ganas 🥄
Al día siguiente, vaciá el mate y, con una cucharita, raspá suavemente las paredes internas para sacar los restos de tallo o "hollejos" de la calabaza.
4. ¿Repetimos? 🔄
Si querés que quede perfecto, repetí el proceso un día más. Cuanto mejor curado esté, más rico va a ser el mate y más te va a durar el recipiente.
En caso de tener un mate con la boca de metal (alpaca, acero o aluminio), este paso es obligatorio y el recambio se debe hacer diariamente por 3 días.
5. ¡A disfrutar! ✨
Enjuagalo solo con agua (¡nada de detergente!), dejalo secar boca arriba y ya está listo para su primer viaje de mates.